Los eventos y las situaciones de la vida cotidiana pueden resultar un serio desafío para la calma y la alegría. Sin embargo, los estudios en el ámbito de la neurociencia demuestran que puedes tener mucho más control sobre tu felicidad de lo que te imaginas. Las sustancias químicas de la felicidad, que regulan y mejoran tu estado de ánimo son la dopamina, la serotonina, la endorfina y la oxitocina. Puedes aumentar la presencia de estas sustancias químicas en tu cerebro y comenzar a sentir más alegría, energía y motivación en tu vida. Para ello puedes seguir estos sencillos pasos que te ayudarán a encontrar la felicidad.

 

1. – Profundiza tus relaciones sociales.

Nuestra relación con otras personas es uno de los factores más importante de nuestra felicidad. Nuestras conexiones sociales son uno de los mejores predictores de éxito, salud e incluso de esperanza de vida. Las relaciones cercanas con la familia y los amigos nos ofrecen amor, apoyo y aumentan nuestra autoestima. Es vital, por tanto, que tomemos medidas para fortalecer nuestras relaciones y hagamos nuevas conexiones. “Las relaciones duraderas con familiares y amigos son un seguro de salud mental”, dice Mary Pipher, psicóloga clínica y antropóloga cultural.

Acciones:

  • Dedica más tiempo a la gente que es importante para ti. Juega con tus hijos, charla con un amigo o llama a un ser querido.
  • Haz una conexión nueva cada día. Saluda a un vecino o párate a charlar en la tienda o en el bar dónde desayunas.

2. Ten un proyecto

Todos necesitamos objetivos para motivarnos y éstos deben ser lo suficientemente desafiantes como para emocionarnos, pero también deben ser alcanzables. Si intentamos lo imposible, ésto creará un estrés innecesario. La elección de objetivos significativos pero realistas orienta nuestras vidas y brinda una sensación de logro y satisfacción cuando los alcanzamos.

Acciones:

  • Da un primer paso. Piensa en un objetivo que te interese y plantéate cómo empezar.
  • Comparte tus sueños. Cuéntale a personas cercanas tu proyecto y escucha su opinión Te pueden aportar valiosas ideas.

3. Cuida tu cuerpo.

Nuestro cuerpo y nuestra mente están conectados. Estar activos nos hace más felices y saludables. Al hacer ejercicio se liberan endorfinas en el cerebro. Nuestro estado de ánimo mejora al instante e incluso se puede salir de una depresión. No todos tenemos que correr maratones, hay cosas simples que podemos hacer para ser más activos cada día.

También podemos aumentar nuestro bienestar comiendo de manera saludable, pasando más tiempo al aire libre, desconectándonos de la tecnología y durmiendo lo necesario.

Acciones:

  • Bájate del autobús una parada antes, sube las escaleras de tu edificio (o si no te atreves con todos los pisos sube al menos uno o dos), apaga el televisor, sal a caminar, cualquier cosa sirve si te pone en movimiento.
  • Come alimentos nutritivos, bebe más agua, pasea por un parque o regálate un día de descanso. Fíjate qué acciones saludables mejoran tu estado de ánimo y practícalas más a menudo.

4. Aprende cosas nuevas

El aprendizaje afecta a nuestro bienestar de muchas maneras positivas. Nos expone a nuevas ideas y nos ayuda a mantenernos curiosos y activos. También nos da una sensación de logro y nos ayuda a aumentar nuestra confianza en nosotros mismos. Hay muchas maneras de aprender cosas nuevas a lo largo de nuestras vidas, no solo a través de estudios formales. Podemos practicar un nuevo deporte, aprender a cantar, compartir una habilidad con amigos, unirnos a un club y mucho más.

Acciones:

  • Haz algo nuevo hoy. Prueba una nueva ruta, entra en una tienda diferente, compra un libro o visita un museo en el que no hayas estado antes.
  • Desarrolla una nueva habilidad. Prepara una nueva comida, aprende una canción, practica mindfulness. No importa lo pequeña que ésta nueva habilidad sea, te hará sentirte mejor.

5. Libérate de algunos compromisos

Lo último en neurociencia revela que la multitarea no solo es ineficiente sino que también agota el cerebro. Un cerebro agotado no es un cerebro feliz. Cuanto más agotado esté tu cerebro, menos capaz será de pensar con claridad. No pensar claramente hace que sea más probable que tomes decisiones imprudentes y aumente el nivel de estrés que sientes en tu vida. Sentirse abrumado por las obligaciones es agotador y disminuye tu productividad, lo que afecta a tu estado de ánimo y tu felicidad.

Acciones:

  • Revisa tus hábitos cotidianos: ¿Podrías liberarte de algunas acciones que no son muy productivas?
  • ¿Podrías comprometerte a concentrarte solo en una tarea durante cortos períodos de tiempo en lugar de realizar múltiples tareas?

EL PODER DE LA FELICIDAD

Los beneficios de sentirse más feliz en la vida van mucho más allá de sentirse bien. Diversos estudios han descubierto que la felicidad mejora las habilidades cognitivas y, con frecuencia, conduce a un mayor éxito. En su libro La felicidad como ventaja, Shawn Achor explica, después de haber entrevistado a más de 1000 alumnos de Harvard, que la felicidad no es consecuencia del éxito sino que son las personas felices las que consiguen el éxito. Cuando somos positivos, nuestros cerebros se vuelven más comprometidos, creativos, motivados y productivos. Si aprendemos a gestionar nuestras emociones, aprenderemos a sentirnos más felices. Podremos aprovechar la ventaja de la felicidad para mejorar nuestro rendimiento y maximizar nuestro potencial. Al respecto Shawn Achor concluye: “Ahora sabemos que la felicidad es el precursor del éxito, no simplemente el resultado”.

 

Los momentos difíciles pueden ser un gran desafío para la felicidad. Haz un alto en el camino y lee  estas 8 frases para amar la vida.

FOTO: Pexels/Pixabay