¿Qué buscamos en la vida? Algunos quieren tener dinero, otros buscan poder y muchos sólo quieren tener un impacto positivo en el mundo.

Todos estos objetivos son perfectamente válidos, de hecho, el éxito en la vida es un concepto que significa cosas diferentes para personas diferentes. Pero no importa lo que busques en la vida, seguro que en algún momento has sentido que lograrlo no resulta fácil.

Si quieres lograr lo que buscas, estos consejos son esenciales:

1. Piensa positivamente

Desarrollar una mentalidad positiva consiste en confiar en ti mismo y en tu capacidad para tener éxito. Es importante reemplazar cualquier pensamiento negativo por pensamientos positivos, con el fin de motivarte para seguir intentándolo, sin importar los desafíos que lleguen.

Prestar atención a tu patrón de pensamiento es un buen punto de partida, cuando se trata de pensar más positivamente. Cuando te veas en un pensamiento negativo, decirte mentalmente  “¡para!” puede ayudarte a romper el patrón.

Piensa en los bebés cuándo están aprendiendo a caminar. No se detienen cuando se caen. Se levantan y siguen adelante hasta que un día son capaces de caminar y, poco después, de correr con facilidad. 

En tu camino para tener éxito, es probable que estés aprendiendo cosas nuevas. Tus metas no ocurrirán de la noche a la mañana. Necesitarán práctica y disciplina para lograr lo que buscas, por lo que es vital pensar positivamente a lo largo del proceso.

2. Céntrate en el compromiso, no en la motivación

Según Edwin A. Locke, psicólogo y pionero en la teoría de fijación de metas, “la consecución de las metas es mayor cuando las personas están comprometidas con sus objetivos

¿Cómo es el compromiso con tu objetivo? ¿Cómo es de importante para ti y qué estás dispuesto a sacrificar para lograrlo?

Si estás empezando, dirige toda tu atención a una sola cosa: un solo objetivo, como, por ejemplo, lanzar tu sitio web en los próximos 30 días. O centrarte en un nicho en particular (ignorando toda tentación de cambiar a uno nuevo durante los próximos 90 días). Si te encuentras totalmente comprometido, la motivación seguirá.

3. Escribe tu objetivo

Trata tu objetivo como cualquier otro compromiso. Cuando financias un coche nuevo te comprometes a pagarlo firmando los documentos del préstamo. Si te comprometes con un cónyuge, firmas una acuerdo de matrimonio y llevas un anillo para simbolizar ese compromiso.

Es lo mismo para otros asuntos importantes: comprar una casa, ir a la universidad, etc. Muchos cambios importante en tu vida requieren un compromiso escrito que aseguren que vas a seguir adelante.

Haz lo mismo con lo que deseas conseguir. Declara por escrito tu intención de lograr ese objetivo antes de una fecha específica.

4. Haz que el viaje sea divertido

A veces, simplemente reconocer el humor potencial en una situación puede disminuir tu estrés y alegrar tu perspectiva. Buscar fuentes de humor como ver una comedia divertida o leer chistes online puede ayudarte a tener pensamientos más positivos. 

En el momento en que conviertas el proceso en algo muy serio, hay una gran probabilidad de que empieces a llevar una carga emocional pesada, pierdas la perspectiva y te quedes atascado de nuevo.

Incluso cuando te enfrentes a desafíos, es importante permanecer abierto a la risa y la diversión.

5. Revisa tus metas diariamente,  y vuelve a comprometerte

Hay un dicho que dice “fuera de la vista, fuera de la mente.” Bueno, eso es lo que ocurre con los objetivos. Empiezas con la mejor de las intenciones, pero a menos que revises tu objetivo todos los días y los pasos que has descrito para lograrlo, es fácil olvidar seguir adelante con tu iniciativa. En pocas semanas te encontrarás realizando otras tareas que no coinciden con tus objetivos.

Para resolver este problema, escribe una nota llamada “hoy”, por ejemplo. Esta nota debe enumerar tu objetivo y tu plan de acción. Te recordará por qué estás haciendo lo que estás haciendo — tu razón para concentrarte — y te guiará a través de las primeras acciones del día. Te ayudará a ganar impulso sin usar ningún poder creativo.

Al dedicar unos minutos cada mañana a revisar tu objetivo lo mantendrás fresco en tu mente.

6. Concéntrate en victorias más pequeñas

Dependiendo del tamaño del objetivo es recomendable centrarse en victorias más pequeñas, que te acerquen a tu objetivo. Por ejemplo, si tu propósito es correr una maratón (42 km), es posible que contemples un tiempo determinado para conseguir tu objetivo.

Puede ser un proyecto de 6 meses o más en el que te plentees metas más pequeñas por el camino. Completar tu primera carrera de 10 km y aumentar gradualmente la distancia recorrida, hasta competir en un evento de larga distancia sería una progresión lógica.

Centrarse en victorias más pequeñas te da la confianza que necesitas para avanzar. Es auto-empoderamiento y señal de que estás en el camino correcto.

7. Deja de ser condescendiente contigo mismo

Motivación significa acción, y la acción trae resultados. A veces tus acciones no logran obtener los resultados que quieres. Así que prefieres ser condescendiente contigo mismo y no ponerte en una situación difícil.

Esperas el momento perfecto para tener una oportunidad, mientras te estancas e incluso te deprimes. Sal, desafíate a ti mismo, haz algo que quieras hacer aunque tengas miedo.

8. Deshazte de las distracciones

Las distracciones siempre estarán en tu camino, especialmente esas cosas fáciles y habituales que preferirías hacer en lugar de centrarte en nuevos desafíos. Fíjate en cuáles son tus hábitos negativos y reemplázalos por otros afirmativos.

Por ejemplo, si tienes que escribir o investigar es fácil terminar perdiendo el tiempo al navegar por internet. Puedes frenar ese hábito desactivando tu conexión a internet para poder centrarte en la tarea en cuestión. Mantén esa costumbre durante diez días consecutivos y el nuevo hábito se arraigará desterrando así el viejo hábito negativo.

Te propongo que escribas una lista de las cosas que te hacen desperdiciar el tiempo y que te hagas responsable de no hacerlas durante varios días seguidos. Mantén tu nuevo hábito hasta que se convierta en tu segunda piel y sientas que tienes un firme control sobre él. Aprenderás a centrarte en lo que es lo más importante.

9. Planifica

Una vez que conozcas tu objetivo, dedica tiempo a trabajar en ello. Tal vez sólo dispongas de 30 minutos o una hora cada día. Está bien. Cualquier cosa es mejor que nada.

Reserva ese tiempo programándolo en tu calendario. Crea ese hábito lo antes posible. Si no tienes un calendario para tareas y proyectos, es hora de obtener uno.

Una vez que establezcas esta cita contigo mismo, vigila ese tiempo como si tu éxito dependiera de ello. ¡Porque depende! Y recuerda, éste es un compromiso como cualquier otro. No te saltarías el pago de tu coche ni de la hipoteca, así que no te lo hagas a ti mismo.

10. Protégete del agotamiento

Es fácil quemarse aunque estés muy motivado. Obsérvate para reconocer cualquier signo de cansancio y tómate un tiempo para descansar. Tu cuerpo y mente podrán desconectar si programas un tiempo de relajación y diversión en tu calendario semanal. 

Haz tareas diferentes. Alterna entre algo creativo y algo lógico, algo más activo y algo más tranquilo.Cambia de ubicación. Medita o respira hondo. Cierra los ojos o concéntrate en una cosa durante cinco minutos.

Sea cual sea tu objetivo, recuerda hacerlo: específico, medible, realista y enmarcado en un plazo de tiempo. 

Como Mike Ford escribió en su libro, The Pledge, “Puedes pasar toda tu vida soñando. Y los sueños son cosas maravillosas. Por supuesto, sueña. Pero si quieres convertir esos sueños en realidad, necesitas transformarlos en metas”.




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