Puede que no sea el lugar más cómodo del mundo para visitar, pero sí el que te ofrezca una de las experiencias más increíbles. Benarés, situada a orillas del río Ganges, a 800 KM de Nueva Delhi, es la ciudad más sagrada de las siete ciudades sagradas de la India, dónde la espiritualidad y el misticismo flotan en el ambiente.

Benarés es muy diferente de cualquier otro lugar que hayas visitado. Una ciudad llena de rituales que se revelan abiertamente a lo largo de los muchos ghats o áreas de las ciudad santa al lado del Ganges. Los ghats tienen todo tipo de fines: desde rituales sagrados o asearse hasta realizar las cremaciones. Según la mitología hindú, si alguien muere en Benarés, su alma escapa del ciclo de la reencarnación. De ahí que las calles estén abarrotadas de peregrinos, entre ellos muchos hombres de larga barba vestidos de naranja, esperando el momento para liberar su alma.

 

Peregrino en Benares

 

LOS GHATS DE BENARÉS

 
Manikarnika, al norte, y Harish Chandra, al sur, son los principales ghats para realizar las cremaciones. Las áreas alrededor de estos ghats suelen estar llenas de humo y abarrotadas de procesiones funerarias. Dashashwamedh es el principal ghat de Benarés. Está cerca del templo Vishwanath y es probablemente el ghat más espectacular. Aquí se celebra diariamente, después del atardecer, Gange Aarti, un ritual hindú de adoración. Miles de lámparas de aceite acompañadas de flores se sumergen en el agua del Ganges. La ofrenda va dirigida a Ganga, diosa del río más sagrado de la India. El ritual adquiere un significado especial durante Ganga Dussehra (generalmente en mayo de cada año), cuando se considera que la diosa ha descendido del cielo a la tierra. Los cantos rítmicos de los himnos se combinan con el sonido de los platillos y con el olor del sándalo que impregna el aire. Es un ritual muy impactante y una de las experiencias más bellas de la India.

 

Celebración de Gange Aarti en Benares

 

Entre los numerosos templos que alberga Benarés uno de los más famosos es Kashi Vishwanath, también conocido como el Templo Dorado, dedicado a Shiva. Construido en el año 1780, es famoso por sus cúpulas y agujas recubiertas por  800 kilos de oro. Destruida y reconstruida varias veces, la estructura actual se encuentra cerca del sitio del templo original. Los hindúes de todo el mundo intentan visitar Benarés al menos una vez en su vida. La creencia es que visitar el Templo Dorado y un baño en el Ganges llevarán a un devoto a la liberación de las ataduras del karma.

Benarés es popular por sus templos y ghats, pero también se puede encontrar una mezquita que es famosa en la ciudad, la mezquita Gyanvapi, que se encuentra en las ruinas del antiguo templo hindú Kashi Viswanath. Después de ser demolido este templo por el emperador mogol Aurangazeb, se construyó la mezquita Gyanvapi en1669, encima de sus ruinas y Kashi Vishwanath tuvo que ser reconstruido en un terreno adyacente. Al haber sido construida la mezquita sobre los restos del templo, su arquitectura es una fusión de los estilos mogol e hindú. La entrada a la mezquita tiene un vago parecido con el Taj Mahal en Agra, también de estilo mogol.
 

EXCURSIONES DESDE BENARÉS

 
Situado a una distancia de 14 km de Benarés, el Fuerte Ramnagar merece una visita. Ubicado a la orilla del Ganges, esta fortaleza tiene dos impresionantes templos y un museo. Uno de los templos está dedicado a Vishnu, mientras que el otro fue construido para venerar a Ved Vyasa, el autor de Mahabharata, la gran epopeya india considerada como el poema épico más largo de la historia. Un momento especial para visitar el Fuerte Ramnagar es durante el festival Ram Lila, en el que se representan diferentes episodios de Ramayana, una de las grandes epopeyas del hinduismo que narra las aventuras de Rama, una de las encarnaciones de Vishnu.

 

Sarnath en India

 

Antes de abandonar Benarés merece la pena realizar una excursión a Sarnath, situada a unos 30 minutos. Aquí es donde Buda dio su primer sermón, después de que logró la iluminación en Bodhgaya. En el siglo III aC, el emperador Ashoka construyó magníficas estupas y monasterios, pero en el siglo VII el budismo comenzó a declinar y cuando los invasores musulmanes saquearon la ciudad a fines del siglo XII, Sarnath desapareció por completo y cayó en el olvido. En 1794, mientras desmantelaban la estupa de Dharmarajika para obtener materiales de construcción apareció un cofre de mármol verde dentro de una caja de piedra. El descubrimiento generó un gran interés por Sarnath. Hoy es uno de los cuatro sitios clave en el circuito budista y atrae a seguidores de todo el mundo, especialmente durante Purnima (el cumpleaños de Buda), cuando se celebra la vida, la muerte y la iluminación de Buda, generalmente en abril o mayo. En contraste con Benarés, es un lugar tranquilo donde puedes pasear por los jardines de hierba y las ruinas de las estupas budistas.

Benarès es un lugar único y recomendable para cualquiera que visite la India. Serás recibido por el caos, el color y la sensación de retroceder en el tiempo.

 

FOTOS: Pop-Zebra, Unsplash /YourDSLRdotcom-Indranil,Pixabay

 

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