Nuestro cuerpo alberga una enorme variedad de microorganismos. Solamente en el intestino se alojan más de 500 especies, que conforman la flora intestinal. Estos beneficiosos organismos ayudan a equilibrar el sistema inmunológico, regular la motilidad y favorecer la secreción de fluido en el intestino. Pero si una bacteria dañina empieza a proliferar o si se ingiere antibiótico, que elimina las bacterias nocivas, pero también las beneficiosas, se produce un desequilibrio en el organismo que puede derivar en inflamación del intestino y dar lugar a ciertas patologías. En esos casos, tomar suplementos de probióticos puede devolver el equilibrio a la flora intestinal.

El uso de los probióticos se remonta a la época de los griegos y los romanos, que recomendaban el uso de quesos y productos fermentados, sin embargo, no fue hasta comienzos del siglo XX que se constató el efecto positivo que tienen los probióticos en la salud. El científico y premio Nobel Élie Metchnikoff observó que ciertas poblaciones rurales en Europa, que consumían masivamente leche fermentada por bacterias ácido lácticas, eran excepcionalmente longevas. Actualmente numerosos estudios han demostrado los múltiples beneficios que los probióticos aportan a la salud. Entre ellos se encuentran los siguientes:

1.- LOS PROBIÓTICOS AYUDAN A EQUILIBRAR LAS BACTERIAS BENEFICIOSAS EN EL SISTEMA DIGESTIVO

 

Cada vez más estudios demuestran que el equilibrio o desequilibrio de las bacterias en el sistema digestivo está relacionado con la salud y la enfermedad. Los antibióticos, los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, la dieta, el envejecimiento o la enfermedad pueden alterar el equilibrio.

Probióticos como lactobacilos y bifidobacterias proporcionan beneficios para el sistema digestivo, especialmente en condiciones en las que hay una infección o un componente inflamatorio, como es el caso del síndrome de intestino irritable.

Un estudio encontró que ingerir el probiótico E. coli Nissle era tan eficaz como suministrar fármacos para controlar la enfermedad en personas con colitis ulcerosa.

 

2. LOS PROBIÓTICOS PUEDEN AYUDAR A PREVENIR Y TRATAR LA DIARREA

 

Los probióticos son ampliamente conocidos por su capacidad para prevenir la diarrea o reducir su severidad.

En el caso de los antibióticos, la diarrea es un efecto secundario que se produce con relativa frecuencia. Los antibióticos matan a las bacterias dañinas pero también a las beneficiosas, lo que puede causar un desequilibrio en la flora intestinal, que puede resultar en diarrea.

En un estudio en el que se combinó la ingesta de ampicilina con probióticos Lactobacillus acidophilus, un 8,3% de los pacientes tuvieron diarrea frente al 21% de los pacientes que tomaron ampicilina sin los beneficios de un probiótico.

Los probióticos también pueden ayudar en otras formas de diarrea no asociadas con los antibióticos. Una revisión de 35 estudios encontró que ciertas cepas de probióticos pueden reducir la duración de la diarrea infecciosa en un promedio de 25 horas (11). Otros estudios, han mostrado, además, que los probióticos son efectivos en la “diarrea del viajero”. En un estudio de 2012, Saccharomyces boulardi ayudó a prevenir la diarrea del viajero un 70% del tiempo frente al 31% en el grupo placebo.

 

3.- LOS PROBIÓTICOS PUEDEN AYUDAR AL SISTEMA INMUNOLÓGICO

 

Se ha demostrado que algunos probióticos promueven la producción de anticuerpos naturales en el cuerpo. También pueden aumentar las células inmunes, como las células productoras de IgA, y los linfocitos T y pueden desactivar los genes que producen moléculas inflamatorias.

En un estudio de 571 niños, de 1 a 6 años, los que tomaron Lactobacillus GG durante 7 meses tuvieron una reducción significativa de infecciones respiratorias. En el caso de las infecciones urinarias, el probiótico Lactobacillus crispatus ha demostrado que puede reducir el riesgo de infecciones del tracto urinario en las mujeres en un 50%.

La capacidad de cepas específicas de probióticos para mejorar la respuesta inmunológica en los seres humanos está bien documentada. También se ha demostrado el efecto de los probióticos en el sistema inmunitario en estudios controlados que han detectado una mayor producción de anticuerpos como respuesta ante una vacuna.

4.- LOS PROBIÓTICOS AYUDAN A CONTROLAR LA INFLAMACIÓN

 

Se sabe que la expresión de la COX2 es indicativo de inflamación. COX 1, en cambio, está asociado con una actividad gastrointestinal saludable y es protector de la mucosa gástrica. Los probióticos Acidophilus y Bifidobacterium han destacado por su capacidad para ejercer un efecto positivo sobre estos genes. Bifidobacterium es capaz de alterar la relación COX1/COX2 produciendo un cambio de proporción hacia un perfil saludable, al disminuir COX2 y aumentar COX1.

El probiótico Saccharomyces boulardii, además de ayudar a controlar la diarrea, reduce el crecimiento de Candida albicans (10-50 veces), E coli, Shigella, Salmonella, Pseudomonas y Staphylococcus.

En la enfermedad de Crohn, Saccharomyces boulardii ha demostrado ser también beneficioso. En un estudio de 20 pacientes con enfermedad moderada de Crohn se les asignó aleatoriamente S. boulardi o un placebo durante 7 semanas. Al finalizar el estudio se observó una reducción significativa en la frecuencia de las deposiciones y en la actividad de la enfermedad en el grupo que recibió el S. boulardii pero no en el grupo placebo.

5.- LOS PROBIÓTICOS AYUDAN A MEJORAR EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA

 

El síndrome de fatiga crónica es un trastorno que aún no se entiende bien. Sin embargo, las investigaciones demuestran que los pacientes con síndrome de fatiga crónica suelen tener alteraciones en la flora microbiana intestinal.

En un estudio que involucró a 15 pacientes diagnosticados con síndrome de fatiga crónica, se les suministró Lactobacillus paracasei F19, Lactobacillus acidophilus NCFB 1748 y Bifidobacterium lactis Bb12 durante un período de 4 semanas. Al finalizar el estudio se reportó mejoría de las funciones neurocognitivas de los participantes y una tendencia hacia la mejoría en los síntomas generales y la calidad de vida.

 

6.- LOS PROBIÓTICOS MEJORAN ALGUNAS CONDICIONES DE SALUD MENTAL

Un número cada vez mayor de estudios vinculan la salud intestinal con el estado de ánimo y la salud mental.

En un reciente estudio clínico, el consumo simultáneo de varias cepas de probióticos, entre las que se encontraban Bifidobacterium Bifidum cepa W23 y Lactobacillus acidophilus cepa W37, mejoró el estado de ánimo de tristeza, determinado previamente por la escala Leiden de sensibilidad a la depresión revisada, en un pequeño grupo de mujeres sanas sin antecedentes de síntomas gastrointestinales o psiquiátricos. La resonancia magnética antes y después de la intervención reveló la capacidad del probiótico para modular la actividad del cerebro en distintas regiones cerebrales involucradas con el rendimiento cognitivo.

En una población de adultos sanos, la administración de probióticos L. helveticus cepa R0052 y B. longum cepa R0175 durante 30 días dio lugar a una mejora significativa en las puntuaciones generales de su estado anímico, incluyendo la ansiedad, la depresión y la capacidad de enfrentarse a un evento adverso

 

Y la lista de beneficios continúa. Aún no se comprende plenamente los mecanismos de acción de los probióticos, pero los beneficios vinculados a su consumo están confirmados en muchos casos. Por ello quizá no sea mala idea incluir un yogur diario, un vaso de kéfir o cualquier otra bebida fermentada en tu dieta. Recuerda, sin embargo, que para obtener el máximo provecho es necesario tomar suficiente cantidad de probióticos (la ingesta diaria recomendada puede variar de 1 billón de unidades, también denominadas CFU, a 100 billones de unidades por día) y puede que en algunos casos tengas que  tomarlos en forma de suplementos.

 

Si quieres más información sobre alimentos beneficiosos en caso de inflamación puedes leer este artículo

 

Foto: Pixabay.com

 

NOTA:

Esta información se proporciona con fines meramente informativos. No pretende proporcionar o sustituir el consejo médico. Para cualquier problema de salud, consulta a tu médico.