El orégano tiene un sabor potente y aromático que lo convierte en un condimento de referencia en la cocina. Pero además, el orégano tiene grandes propiedades medicinales, por lo que se ha usado con este fin desde tiempos inmemoriales. Ampliamente usado en la cocina mediterránea, realza el sabor de cualquier comida, especialmente carnes como la del pollo.

INGREDIENTES

  • 6 muslos o muslos y pechuga sin piel ni hueso
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharaditas de orégano seco
  • 3 dientes de ajo machacado
  • 1/4 de taza de jugo de limón
  • ¼ de cucharadita de pimienta negra
  • 1 cucharadita de sal

Precalienta el horno, arriba y abajo, durante 15 minutos a 180º. 

Comprueba que el pollo está limpio y no tiene restos de grasa o plumas. A continuación lávalo y sécalo bien con papel de cocina.

Mezcla el aceite de oliva con el jugo de limón, el orégano, la pimienta y el ajo machacado.

Coloca el pollo en una bandeja para hornear, previamente engrasada. Vierte la mezcla de aceite de oliva y orégano sobre el pollo. Hornea en el horno precalentado durante 15 minutos. A continuación vierte los jugos sobre el pollo. Hornea durante 15 minutos adicionales. Transfiere el pollo a un plato o bandeja y rocíalos nuevamente con la salsa en el momento de servir.


Consejo

  • Saca el pollo 15 minutos antes para que se vaya atemperando, así evitarás que se contraiga por el brusco contraste térmico y quede seco.
  • Rocía el pollo con el adobo el día anterior y déjalo en la nevera para que coja más sabor.


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FOTO: Roberto Kabana /Pixabay