Nélida Jiménez

 

Manuel Campo Vidal tiene una larga y reconocida trayectoria como periodista. Presentador de programas informativos en Televisión Española y en Antena 3, así como en otros medios, ha sido el moderador de importantes debates electorales presidenciales, cofundador de la cadena mundial en español Telenoticias y Presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión de España. Pero Manuel Campo Vidal es además Ingeniero Técnico Industrial (UPC) y Doctor en Sociología (UCM). Y un gran emprendedor, que sensibilizado con la problemática del medio rural en España, ha llevado adelante importantes iniciativas para luchar contra la despoblación. En esta entrevista aborda el tema del abandono del medio rural, los problemas que ésto conlleva para las ciudades y posibles soluciones.

 

En febrero de 2019 fundaste la Red de Periodistas Rurales ¿Qué te llevó a tomar esa iniciativa?

Fue a petición de la Asociación de Pueblos con Pantanos y de otra asociación que se llama Pueblos de Montaña. Me llamaron preguntándome cómo se podía explicar mejor la situación del mundo rural. Yo les dije que se podían hacer dos cosas y nos pusimos en marcha. Creé la Cátedra de Despoblación en una entidad que presido, Next Educación, y empezamos a ver qué medidas eran necesarias para defender el medio rural. Llegamos a la conclusión de que había que crear una especie de “lobby”, por decirlo así, de comunicadores, de periodistas sensibilizados con la cuestión. Hicimos un sondeo y vimos que había mucha gente dispuesta a participar. Somos más de 100 personas en este momento, y lo integran personas que están en el medio rural, que hacen una labor heroica, medios locales, revistas, agencias que venden la publicidad y también personas que venimos del mundo rural, al igual que personas que por un instinto solidario están con nosotros apoyando la acción. Fue, en definitiva, la necesidad y la voluntad de activar la comunicación en torno al mundo rural, según la conclusiones a las que llegamos en la Cátedra de Despoblación.

 

Tu implicación con el medio rural te ha llevado además, como Presidente de Next Educación, a poner en marcha el Máster en Economía Verde ¿Por qué es necesario abordar la economía desde el medio ambiente?

Es una necesidad más allá de las necesidades propias de España, agravadas por la despoblación, la desertización de algunos territorios y por la batalla contra el cambio climático. Veníamos estudiando esta cuestión y decidimos crear este Máster en Economía Verde, que aborda todos los aspectos relacionados con el tema: la economía circular, la generación de energías limpias, la reforma de la Administración y de las empresas, el transporte urbano y la edificación. Hemos creado un máster que nos vincula con el observatorio 2030 del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, que es el único observatorio 2030 que hay en nuestro país. El máster lo dirige una doctora arquitecta que se llama Ángela Baldellou. Tenemos colaboración de directivos e ingenieros de Iberdrola, del departamento de cambio climático, y también de BBVA, porque es muy importante la materia de las finanzas verdes y la inversión en fondos verdes, así que estamos esperanzados… Será el primer master en Economía verde de España y ha suscitado mucho interés.

 

Participaste el pasado 31 de marzo en la “Revuelta de la España Vaciada”, un llamamiento a tomar medidas urgentes contar la despoblación ¿Se ha avanzado algo desde la manifestación?

Totalmente, aquello fue un punto de inflexión enormemente importante, porque después de esa fecha se puede comprobar en los archivos hemerográficos y en los registros de las televisiones que ha habido más noticias, más reportajes y más programas que nunca antes con relación a este problema, así que yo creo que ha sido un aldabonazo, un punto de inflexión. Ya venía creciendo, pero a partir de ese momento se tomó mucha más conciencia y desde luego hay datos fundamentales, como que la gran mayoría de las capitales de provincia en España están perdiendo población. Yo creo que el 31 de marzo fue un paso enormemente importante en la lucha contra la despoblación de España.

 

Sin embargo, a los que vivimos en las ciudades aún nos cuesta entender la importancia de la lucha contra el abandono del mundo rural ¿Cuál crees tú que sería la palanca que nos lleve a ver mejor el problema?

Yo creo que hay todavía una distancia excesiva, que debemos vencer, entre el medio rural y las ciudades. A mi juicio este debe hacerse sobre la base de la salud. Ayer mismo había un reportaje en El País, que hablaba de un artículo científico en una importante revista norteamericana, en el que como consecuencia de la contaminación se relaciona la mala calidad del aire que respiramos con enfermedades renales. Hasta ahora se había vinculado con enfermedades del aparato respiratorio y cardiovasculares. Se cree que en España, por razón directa del cambio climático, han muerto 10.000 personas. Las ciudades tienen que saber que no se puede vivir así eternamente, esperando a ver quién enferma de tu familia. Cuando estamos hablando de medio rural estamos hablando de despoblación, pero también estamos hablando de la pérdida de personas que están cuidando el medio ambiente, y ese medio ambiente beneficia al campo, pero también a las ciudades. Así que, a mi juicio, la mejor palanca es la que relaciona la salud de los ciudadanos con el problema que tenemos en España de desequilibrio territorial.

 

¿Qúe podemos aprender de países como Francia, o de casos como el de Escocia, que ya han tomado la iniciativa y están emprendiendo en transformación económica?

Hay algunos países que han empezado esta operación. Está el caso de las Tierras Altas de Escocia, con grandes inversiones por parte de la Unión Europea. Contábamos con ello. Con todo se puede aprender, se puede mirar, qué duda cabe, pero cada territorio es distinto y la situación española es bastante más dramática, porque se junta la despoblación con una debilidad demográfica espectacular. Somos el país más envejecido del mundo después de Japón, por lo tanto, las medidas que se tienen que tomar son más particulares, y más rotundas en algunos casos que las que se están tomando en otros países que no tienen ese problema tan agravado.

 

A tu juicio, ¿cuáles son las medidas más urgentes que se deberían tomar?

Yo creo en una gran alianza de todas las administraciones, de las empresas, de los medios de comunicación y de la sociedad civil. En esa gran alianza hay que avanzar rápidamente en muchas direcciones, por ejemplo, la reforma de algunas normas que hacen impracticables la reformas de algunas leyes, reglamentos, etc. porque son leyes redactadas en las ciudades, pensando solo en las ciudades. Y, simplemente, mejorando eso, estaríamos mejorando las condiciones de vida de muchas personas que viven allí. También están los estímulos fiscales. No se piensa en la lejanía, en que para ir al médico algunas personas necesitan un coche, o que para llevar a los niños al colegio se necesitan carreteras. Estímulos fiscales desde el plano de la Administración, pero ahí tiene que haber un impulso claro a los emprendedores, porque la gente se ha ido del campo porque no era capaz de encontrar trabajo. Lo mismo se aplica a la agricultura, a la ganadería, al comercio electrónico… Cada vez hay más profesionales que quieren instalarse en el campo. Y todo eso hay que apoyarlo, y yo creo que hay que hacerlo con mucha velocidad. Lo vemos en la cátedra: un horizonte de 10 años, viendo las pirámides de edad. Si en 10 años no invertimos el ritmo de la despoblación rural, llegaremos a un punto de no retorno. Así que, lo que haya que hacerse hagámoslo y hagámoslo con urgencia.

 

 

MARÍA SÁNCHEZ, VETERINARIA DE CAMPO, POETA Y NARRADORA, APORTA UNA MIRADA FRESCA, QUE REIVINDICA EL MEDIO RURAL Y EL PAPEL DE LAS MUJERES EN ESTE ENTORNO. ESTA ES SU HISTORIA.

 

 

FOTO: Manuel Campo Vidal / NEXT Educación