Volver a casa después de unas vacaciones puede hacer decaer tu ánimo. Falta de motivación, irritabilidad o nostalgia son algunos de los sentimientos que te pueden invadir nada más regresar, además de un cierto rechazo a la idea de volver a trabajar.

Si sientes que te cuesta volver a tu rutina cotidiana sigue estos consejos para minimizar los efectos del regreso de vacaciones.

1. Reúnete con amigos

Conversar sobre lo que has hecho en vacaciones y escuchar nuevas historias te ayudará a mantenerte distraída y a disminuir tu atención sobre ¡cómo desearías seguir de vacaciones!. Compartir información, dar consejos o, simplemente, desahogarte, te ayuda a poner las cosas en perspectiva y a hacer frente a los hechos cuando no son como te gustarían.

2. Mímate

Programa una comida en un buen restaurante, regálate una sesión de spa, compra entradas para un concierto o planea cualquier otra cosa que te entusiame. Te sentirás mucho mejor después de regalarte unos pocos mimos.

3. Trata de mantener la mentalidad del viajero

Cuando viajas tienes una mentalidad diferente. Comes la mejor comida posible, te apuntas a experiencias divertidas y pruebas cosas nuevas. En la vida cotidiana tendemos a caer en la rutina: las misma comida, las mismas tareas y rara vez probamos cosas nuevas. Este estilo de vida no ayuda a levantar el estado de ánimo.

Mantén la emoción que acompaña a los viajes manteniendo la mentalidad del viajero. Plantéate nuevos retos, apúntate a cualquiera de las mil y una clases que se ofrecen en tu ciudad y, sobre todo, busca nuevas experiencias.

4. Viaja en tu propia ciudad

¿Quién dice que el viaje termina cuando regresas a casa? Cuando vuelvas de viaje planea explorar tu ciudad como si fueras una turista. Visita los monumentos más famosos que aún no conoces, haz un tour a pie por la ciudad o móntate en un autobús turístico. Inscríbete en un taller en algún museo, ponte al día con las nuevas exposiciones y descubre rincones secretos en tu ciudad.

5. Trae de vuelta un recuerdo y ponlo en tu escritorio.

Los recuerdos que has traído son una gran manera de revivir los buenos momentos que has pasado. Dedica tiempo a organizarlos y busca un lugar para ellos dónde puedas verlos a menudo. Los sentimientos no terminan porque las vacaciones hayan terminado. Puedes evocar un buen recuerdo en cualquier momento que te apetezca.

6. Comparte tus fotos en las redes sociales

Revive tus vacaciones compartiendo las fotos con tus amigos en Facebook y/o Instagram. Te animará recordar los momentos felices y te hará sentir activa. Si no eres de las personas que les gusta compartir sus vacaciones con el mundo entero puedes configurar la opción de privacidad.

7. Vuelve a leer tu diario o blog de viajes

Si te gusta mantener un registro de esos momentos que te cambian la vida en un viaje, dedica algún tiempo a revivir las mejores experiencias y a repasar todo aquello nuevo que aprendiste y conociste.

Si no llevas un recuento de esos momentos especiales, ahora podría ser un buen momento para iniciar un blog. Puedes recordar las mejores etapas de tu viaje, compartir tus pensamientos y sentimientos con amigos o con cualquier otra persona que tropiece con el blog y usarlo como una oportunidad para revisar tus fotos y recordar los mejores momentos.

8. Comienza a planificar tu próximo viaje

Con un nuevo proyecto en tu vida tendrás algo con qué mantener tu mente ocupada y lejos de la nostalgia por tu viaje anterior. Comienza a hacer una lista de todos los lugares que sueñas con visitar. A continuación comienza a planear cómo puedes hacer que se convierta en realidad. No hay mejor manera de superar el estrés post-vacacional que coger un mapa, hacer un poco de investigación y emocionarse por las increíbles aventuras que aún están por llegar.