Si quieres comenzar a practicar yoga, ponerte en manos de un maestro es la mejor manera de construir una base sólida, pero si tienes limitaciones de tiempo o dinero, practicar yoga en casa te aportará grandes beneficios.

Si bien hay mucho que aprender, descubrir y explorar en la tradición del yoga, lo mejor es comenzar poco a poco y no dejarse abrumar. Todo lo que necesitas son unos minutos, ropa cómoda, una esterilla de yoga o una toalla y un espacio libre de distracciones.

Para iniciarte en la práctica del yoga estos 5 pasos básicos te ayudarán:

 

1. Comienza con una breve meditación

 

Siéntate en una postura como siddhasana o en cualquier posición cómoda y tómate unos minutos para calmar tu mente. Comienza por fijar tu atención en tu respiración. A continuación:

  • Inhala y observa los pensamientos a medida que surgen.
  • Respira y observa los pensamientos a medida que se disipan.
  • Date permiso para liberar el apego a tus pensamientos durante este tiempo de meditación.
  • Regresa a tu vida con una mente tranquila y clara

 

2. Aprende a respirar

 

Tomar conciencia de tu respiración es de gran importancia en yoga, especialmente cuando realizas las posturas.

Aprende la respiración básica de Sahita Pranayama :

  • Inhala de manera natural y atenta a tu respiración
  • Mantén la respiración, no hasta el punto de la incomodidad, pero el tiempo suficiente para instalarte en la quietud
  • Exhala de manera natural y haz una pequeña pausa
  • Aguanta brevemente la respiración, nota la quietud
  • Repite durante 5 minutos y pasa a Savasana

 

3. Usa posturas básicas y de nivel inicial

 

Comienza con una secuencia de calentamiento como el saludo al sol y continúa con posturas sencillas como media torsión sentada, gato, perro, niño, cobra, montaña, triángulo y flexión hacia adelante.

Elige posturas que creas que puedes hacer. Las posturas en el suelo son más fáciles que las posturas de pie, ya que no requieren tanta fuerza o equilibrio. Comienza lentamente y asegúrate de comprender la alineación de las posturas.

Si quieres ir aumentando la intensidad de tu práctica hay tres formas en que puedes hacerlo: una, mantén posturas por periodos de tiempo cada vez más largos; dos, construye lentamente tu práctica hasta posturas más avanzadas y desafiantes; tres, muévete rápidamente entre posturas.

 

4. Termina con Savasana (postura de relajación)

 

Siempre termina tu práctica de yoga con Savasana, descansando sobre tu espalda y relajando conscientemente tu cuerpo durante 5-15 minutos. Cuando empiezas a practicar Savasana puede ser difícil relajarte en esta postura: puedes sentirte tenso o quedarte dormida. La esencia de Savasana es relajarse con atención, es, permanecer consciente y alerta mientras disfrutas de tu paz interior.

 

CONSEJOS:

  • Si tienes alguna condición médica o estás embarazada debes consultar con un profesional de la salud antes de comenzar una práctica de yoga.
  • No es recomendable comer o beber justo antes de hacer yoga. Come de 1 a 3 horas antes y bebe sólo pequeñas cantidades de agua antes de la práctica.
  • Usa ropa holgada y cómoda. Es importante usar algo que no restrinja tu movimiento.
  • Tu práctica debe durar entre 15 y 90 minutos y realizarse de 1 a 6 veces por semana, según tu cronograma, objetivos y capacidad. Practicar más frecuentemente con tiempos más cortos dará mejores resultados que la práctica esporádica de mayor duración.