6 propiedades medicinales del té verde

6 propiedades medicinales del té verde

El té es la bebida más consumida en el mundo después del agua. Durante miles de años diferentes culturas han consumido infusiones de té y, en la actualidad, estudios científicos han demostrado que esta bebida ofrece numerosos beneficios para la salud.

El té proviene de una planta, la Camelia Sinensis, que da lugar a cientos de tipos de tés, con su propia apariencia individual, sabor y aroma.

Las variedades principales del té son tres: verde, negro, y oolong (azul). Las tres provienen de las hojas de la Camellia sinensis, pero la diferencia está en cómo se procesan las hojas:

El té verde se elabora con las hojas no fermentadas.

El té de oolong se prepara con las hojas parcialmente fermentadas.

El té negro se fermenta completamente.

Esta diferencia en la fermentación da como resultado diferentes grados de oxidación: el té verde es el menos oxidado y, por tanto, el que tiene un mayor contenido de polifenoles, poderosos antioxidantes a los que se les atribuyen propiedades beneficiosas para la salud.

Los polifenoles en el té verde reducen la formación de radicales libres en el cuerpo, protegiendo las células, las moléculas y otras estructuras.

Uno de los polifenoles antioxidantes más activos y poderosos en el té verde es el epigalocatequina-3-galato (EGCG) y puede ser una de las razones por las que el té verde tiene características medicinales de gran alcance.

 

Mano de mujer con taza de té

 

Beber té verde tiene una larga lista de beneficios. Aquí te mostramos algunas de las cosas que el té verde puede hacer por tu cuerpo:

1. Protege el cerebro y evita el deterioro cognitivo

 

Beber té verde no sólo mejora la función cerebral a corto plazo, también puede proteger el cerebro a largo plazo.

La enfermedad de Alzheimer es la enfermedad neurodegenerativa más común y una de las principales causas de demencia. La enfermedad de Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común, resultando en la muerte de las neuronas productoras de dopamina en el cerebro.

Múltiples estudios demuestran que las catequinas antioxidantes en el té verde pueden tener un efecto protector en las neuronas, reduciendo potencialmente el riesgo de Alzheimer y de la enfermedad de Parkinson.

 

2. Reduce el riesgo de diabetes tipo II

 

La diabetes tipo II es una enfermedad que ha alcanzado proporciones epidémicas en las últimas décadas y, sin embargo, es casi totalmente prevenible y en su mayoría reversible en sus primeras etapas.

Los diabéticos pierden su sensibilidad a la insulina, lo que significa que la insulina es menos efectiva para absorber el azúcar en la sangre.

El té verde puede ayudar a estabilizar los niveles de glucosa en sangre (niveles de azúcar); de hecho, los estudios demuestran que el té verde puede incluso mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de azúcar en la sangre.

Un estudio entre individuos japoneses encontró que aquellos que bebían té verde tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar diabetes tipo II. Otros estudios han mostrado resultados similares.

 

3. Mantiene un sistema cardiovascular saludable

 

Las enfermedades cardiovasculares, incluidas las cardiopatías y los derrames cerebrales, son las mayores causas de muerte en el mundo.

Los estudios demuestran que el té verde puede mejorar algunos de los principales factores de riesgo para estas enfermedades. Esto incluye el colesterol total, el colesterol LDL y los triglicéridos.

El té verde también aumenta significativamente los niveles antioxidantes de la sangre, protegiendo a las partículas de colesterol LDL de la oxidación, una de las causas de las cardiopatías.

Los estudios han demostrado que los bebedores de té verde tienen un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. De hecho, los investigadores estiman que la tasa de ataque cardíaco disminuye con el consumo de sólo unas pocas tazas de té al día.

 

4. Puede disminuir el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer

 

Se sabe que el daño oxidativo contribuye al desarrollo del cáncer y que los antioxidantes pueden tener un efecto protector.

Los estudios clínicos sugieren que los polifenoles en el té, especialmente en el té verde, pueden desempeñar un papel importante en la prevención del cáncer al matar las células dañinas y evitar que crezcan.

Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, los polifenoles en el té han demostrado que reducen el crecimiento tumoral tanto en los estudios de animales como en los de laboratorio, aunque el mecanismo exacto por el cual el té inhibe y previene las células cancerígenas es incierto.

5. Mejora la densidad mineral del hueso

 

Diversos estudios sugieren que beber té verde ayuda a fortalecer los huesos.

Los estudios destacan el contenido relativamente alto de flúor de las hojas de té y su alto nivel de los flavonoides (incluidos los fitoestrógenos y los ipriflavona), como factores que mejoran la densidad mineral ósea.

 

6. Mejora la salud dental

 

En general, el consumo de té verde se asocia con una mejor salud dental y un menor riesgo de caries.

Algunos estudios demuestran que las catequinas en el té verde puede matar bacterias, disminuyendo el riesgo de infecciones.

Streptococcus mutans es la bacteria dañina primaria en la boca. Es responsable de la formación de placas y es una importante causa de caries. Los estudios demuestran que las catequinas en el té puede inhibir el crecimiento del estreptococo mutans.

 

Y esto no es todo, sólo algunos de los beneficios del té verde para la salud.

Ahora, ¿no te apetece tomarte una taza de té verde?

Y si las infusiones no son lo tuyo, puedes consumirlo en forma de batido, refresco o helado.

Las posibilidades del té verde son numerosas.

Como sus beneficios.