Nélida Jiménez

A todos nos gusta ser apreciados por nuestro esfuerzo. Cuando realizamos un gesto positivo y alguien nos da las gracias, ser valorados por ese gesto nos hace sentir bien.

Sin embargo, no sólo recibir gratitud es positivo para nosotros. Los investigadores han descubierto que practicar la gratitud tiene beneficios para nuestro cuerpo y nuestra mente y que una práctica diaria potencia la salud y la alegría.

¿Qué significa estar agradecido? Vivir con gratitud significa enfocar tu tiempo y atención en lo que aprecias. No significa convencerte de una noción falsa de que todo está bien y es excelente. El objetivo no es bloquear las dificultades, sino abordar esas dificultades desde una perspectiva diferente. Calmar la inquietud de tu mente conectándote con las cosas maravillosamente cotidianas, grandes y pequeñas, que de otra manera podríamos dar por sentadas.

 

1.La gratitud puede hacerte más paciente

 

Una investigación de Northeastern University descubrió que las personas que se sentían agradecidas por cosas pequeñas y cotidianas eran más pacientes y tenían más autocontrol en diversas áreas de su vida, en comparación con las personas que no lo eran en el día a día.

Cuando a 105 estudiantes de pregrado se les pidió elegir entre recibir una pequeña cantidad de dinero de forma inmediata o una suma un poco mayor en algún momento en el futuro, los estudiantes que habían mostrado más gratitud en experimentos anteriores eligieron esperar a recibir el dinero más adelante.

 

2. La gratitud se relaciona con mejor cuidado personal

 

En un estudio llevado a cabo en Suiza, los investigadores pidieron a las personas que calificaran sus niveles de gratitud, salud física y salud psicológica, así como también la probabilidad de que hicieran comportamientos que aumentaran el bienestar como el ejercicio, la alimentación saludable y acudir a la consulta médica.

Encontraron correlaciones positivas entre la gratitud y cada uno de estos comportamientos, lo que sugiere que sentirse agradecido ayuda a las personas a apreciar y cuidar sus cuerpos.

 

3. La gratitud podría mejorar tu relación de pareja

 

Según una investigación realizada por la Universidad Estatal de Florida con una muestra de 159 participantes, sentirte agradecido con tu pareja, y viceversa, puede mejorar numerosos aspectos de tu relación, al hacer que los individuos se sientan más cómodos y puedan expresar sus preocupaciones, lo que mejora los sentimientos de conexión y la satisfacción general en la relación.

 

4. La gratitud mejora los recuerdos

 

Experimentar la gratitud en el presente nos hace más propensos a tener recuerdos positivos.

En un estudio en el que los participantes recordaron asuntos que aún les generaban malestar, se les dividió en tres grupos y se les invitó a escribir sobre algo neutro relacionado con el asunto, sobre el evento desagradable en sí y sobre algo positivo que se derivara de ese incidente, sobre el que se sintieran agradecidos. El grupo que escribió con agradecimiento demostró un impacto emocional menos desagradable y mayor capacidad de resolver emocionalmente el asunto.

 

5. La gratitud te ayuda a dormir mejor

 

La gratitud también ha demostrado que puede disminuir los niveles de estrés, proporcionando un bienestar físico que tendría un impacto positivo en la salud en general y en el sueño en particular.

Tener pensamientos negativos en el pre-sueño, se relacionaría con la cantidad y la calidad de sueño. Un estudio realizado con 401 personas entre 18 y 68 años demostró que las personas agradecidas tienen menos problemas de sueño porque tienen más pensamientos positivos y menos pensamientos preocupantes y negativos.

 

Cómo practicar la gratitud

 

Hay muchas maneras de obtener los beneficios de la gratitud, por ejemplo, meditar, llevar un diario de gratitud o, simplemente, expresar cómo te sientes. Para practicar la gratitud todo lo que se necesita es un poco de introspección.

“Todos podemos señalar las cinco cosas en nuestras vidas por las que estamos más agradecidos, pero si seguimos pensando en ellos, nos habituamos y dejar de ser interesantes”, dice el catedrático de Psicología David Desteno. Más bien, para cultivar la gratitud debemos reflexionar sobre los acontecimientos cotidianos: la mujer que se detuvo para ayudarte a encontrar una calle o el hombre que te avisó cuando te olvidaste el bolso”.

Pero no importa cuál sea tu método de agradecimiento, algo tan simple como escribir notas de agradecimiento es una forma poderosa y efectiva de mantenerse saludable.

Todo comienza con los asombrosos efectos neurológicos que la gratitud tiene sobre nosotros.