¿Cansada de parecer cansada cada mañana? Pocas horas de sueño, dificultad para conciliar un buen descanso o simplemente 8 horas en las que la piel está siendo descuidada pueden hacer que luzcamos el peor de nuestros aspectos por la mañana después de levantamos.

Si quieres mejorar tu apariencia sigue estos consejos que te ayudarán, además, a sentirte mejor:

 

1. Mantén un horario de sueño consistente

Durante el sueño hay mucha actividad hormonal, las células eliminan los radicales libres (responsables del envejecimiento) y se producen las hormonas responsables de la calidad de la piel y del cabello. Levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana o durante las vacaciones, es lo más recomendable para hábitos de sueño saludables.

 

2. Hidrátate mientras descansas

Beber agua antes de acostarte puede agravar el sueño (recuerda todos esos viajes nocturnos al baño), pero tomarla como parte de los alimentos no lo hará. El agua en las frutas y vegetales produce una progresiva hidratación en tu cuerpo de la que se beneficiará tu piel así como el resto de tu organismo. Los aperitivos ​​salados, en cambio, retienen el agua, así que mejor que los destierres de tu dieta. Tu piel te lo agradecerá.

 

3. Toma bebidas sin azúcar

Un sueño deficiente deja tu piel vulnerable a la sequedad y a la deshidratación. Prepárate bebidas refrescantes naturales, que contrarrestarán los efectos deshidratantes de la falta de sueño y evita las bebidas azucaradas, grandes enemigas de la piel. El azúcar favorece la producción de enzimas que descomponen el colágeno y la elastina, lo que da como resultado flacidez y arrugas en la piel.

 

4. Evita consumir cafeína en la tarde

Tomar café después de las 4-5 de la tarde puede resultar en la pérdida de hasta una hora de sueño, según han demostrado los investigadores. Incluso si no sientes que el café de la tarde tiene un impacto negativo en tu sueño, el estudio sugiere que es probable que esté interfiriendo. El café reduce a la mitad la producción de melanina, la hormona que ayuda a controlar los ritmos corporales y le dice a nuestros cuerpos cuándo dormir y cuándo despertar.

 

5. Elimina las distracciones

Es habitual revisar el móvil antes de ir a dormir, pero lo más conveniente es evitar las pantallas en la cama pues la luminosidad puede estimular las hormonas que te mantienen despierta. Si te acuestas con la lista de cosas que tienes que resolver, libérala de tu mente y ponla en papel. Anotar en un cuaderno puede parecer algo anticuado, pero funciona.

 

6. Evita las arrugas de sueño

Irónicamente, el sueño también puede contribuir a la formación de arrugas. Y no estamos hablando de marcas temporales de almohadas, sino de “arrugas de sueño”, que son el resultado de empujar la piel contra la almohada y dañar a lo largo del tiempo el colágeno que suaviza la piel. Si llevas un espejo a la cama y buscas tu posición favorita para dormir podrás observar cómo se forman pliegues en tu cara. Sin embargo, con el uso adecuado de almohadaso o girando la cabeza unos pocos grados, podrás dormir sin crear arrugas de sueño. El doctor Samuel j. Stegman, recomienda memorizar la postura y volver a ella cuando te acuestes y antes de levantarte por la mañana.

 

7. Establece una rutina de descanso relajante para dormir

Establecer una rutina relajante antes de acostarte te ayudará a dormirte más rápidamente y no es tan difícil como podrías pensar. Si bien es importante evitar las pantallas, escuchar música antes de acostarse o una vez en la cama es una gran idea. La música relajante puede ayudarte a reducir el estrés y conciliar mejor el sueño.

El yoga y la meditación también te ayudarán a descansar mejor al ejercitar tu cuerpo, relajarte, y despejar de tu mente la preocupación y la ansiedad que pueden mantenerte despierta toda la noche.