Nélida Jiménez

El sudor es una respuesta corporal normal y necesaria. La mayoría de la gente asocia el olor corporal al sudor, pero el sudor realmente no huele mal. El olor se produce cuando el sudor se mezcla con las bacterias de la piel.

Los desodorantes matan o bloquean esas bacterias a través de productos químicos que, en ocasiones, tienen dudosos efectos sobre la salud, como en el caso del triclosan, un producto químico que hace que la axila sea demasiado salada para que las bacterias vivan. Los antitranspirantes, por otro lado, taponan las glándulas sudoríparas con sales de aluminio, lo que tampoco beneficia a nuestro cuerpo.

Si no te sientes conforme con la idea de usar desodorantes comerciales y quieres elaborar tu propio desodorante te ofrecemos las siguientes opciones

 

1. Limón

 

 

El limón es un remedio eficaz para controlar el mal olor. Tiene ácido cítrico que elimina las bacterias y su agradable fragancia lo convierte en un desodorante natural.

Puedes frotar 1/4 de limón en tus axilas mientras aprietas ligeramente para extraer el líquido o mezclar una pequeña cantidad de jugo de limón con bicarbonato de sodio y aplicarlo con una almohadilla de algodón.

CONSEJO: Evita que caigan gotas de limón en tu cuerpo si vas a exponerte al sol, ya que puede aumentar la fotosensibilidad de tu piel.

 

2. Aceite del árbol del té

 

El aceite del árbol del té, usado desde hace décadas por los aborígenes australianos, de dónde es originaria esta planta, tiene propiedades antimicrobianas que matan las bacterias que causan el mal olor.

Aplícate 2-3 gotas en cada axila.

 

2. Vinagre de manzana

 

Cuando se aplica directamente en la piel, las propiedades bactericidas del vinagre actúan eliminando las bacterias y sus propiedades astringentes hace que se cieren los poros.

Utiliza un disco de algodón para frotar el vinagre de manzana por las áreas sudorosas. Déjalo durante la noche y retíralo en la ducha por la mañana.

 

4. Bicarbonato de sodio y maicena

 

El bicarbonato de sodio y la maicena y son agentes naturales que absorben el agua. Al ser el bicarbonato de sodio una sustancia alcalina, neutraliza el olor corporal y actúa como un desodorante natural. Muchos desodorantes comerciales, de hecho, contienen bicarbonato de sodio por esta misma razón.

Prepara una mezcla de dos partes de almidón de maíz con tres partes de bicarbonato de sodio. Aplica la mezcla directamente en piel seca y déjala reposar durante 15 minutos antes de enjuagarla con agua.

ADVERTENCIA: dejar la mezcla en la piel más tiempo del recomendado puede irritar la piel.

 

5. Hamamelis

 

Originaria de Norteamérica, el Hamamelis contiene muchos compuestos beneficiosos, incluyendo taninos, catequinas, ácido gálico y flavonoides, así como aceites esenciales que son muy eficaces para combatir el sudor. Su fuerte acción astringente cierra los poros de la piel. Es especialmente útil para la sudoración facial, por lo que es muy utilizado en tónicos y lociones aftershave.

Empapa un disco de algodón con Hamamelis y aplica una fina capa sobre las áreas propensas al sudor, como los pies y las axilas. Puedes dejarlo sin enjuagar o permitir que esté en el área durante unos 30 minutos y luego enjuagar.