Cada vez tenemos más conciencia de que la mala calidad del aire perjudica a la salud y provoca graves enfermedades.  Pero no solamente el aire exterior puede ser perjudicial. El aire que respiramos en interiores también contiene contaminantes que afectan a la salud.  Algunos de estos contaminantes provienen del exterior y otros provienen de fuentes y actividades interiores como cocinar o limpiar, humo de los fumadores, los propios muebles de la casa y también de los materiales usados en la construcción de la vivienda. 

Además, los aparatos que funcionan mal o que se encuentran en espacios poco ventilados pueden liberar niveles potencialmente peligrosos de contaminantes. Las calderas, cocinas de leña, carbón, estufas de gas o braseros generan monóxido de carbono que es difícil de detectar, ya que no tiene olor. Las personas que estén en estos espacios pueden intoxicarse y morir al inhalar el monóxido de carbono. Revisar anualmente los aparatos que funcionen con gas, mantener las rejillas y los conductos de ventilación despejados y tener un detector de monóxido de carbono es la mejor manera de prevenir accidentes por intoxicación con monóxido de carbono.

TRUCOS PARA LIMPIAR EL AIRE EN CASA

Pasamos cerca de un 90 % de nuestro tiempo en espacios interiores, lo que quiere decir que respiramos aire interior contaminado durante más de 150 horas cada semana, así que no es una mala idea revisar la calidad del aire que respiramos. 

Y si piensas que rociar ambientador perfumado limpiará tu aire, piénsalo de nuevo. Ese aroma artificial también es una forma de contaminación del aire interior, la mayoría de los ambientadores simplemente liberan más productos químicos potencialmente dañinos en tu hogar.

Pero puedes usar estos sencillos recursos para mejorar la calidad del aire en tu hogar:

1. Abre las ventanas 5 minutos

Es lo más simple que puedes hacer para mejorar la calidad del aire interior. Abre tus ventanas, pero solo 5 minutos, este tiempo es suficiente para aliviar la acumulación de contaminantes nocivos en el aire interior. La contaminación exterior se puede colar en el interior si dejas las ventanas abiertas durante mucho tiempo. Además, el humo y el polen son desencadenantes de alergias y de asma que conviene mantener fuera de la casa. 

La hora en la que ventilas también influye en la calidad del aire exterior que entrará en tu vivienda. La mejor hora para abrir las ventanas suele ser después del mediodía, momento en que hay menor cantidad de partículas contaminantes en el ambiente. Si quieres comprobar cómo es la calidad del aire en la localidad donde vives puedes consultar esta página web sobre contaminación del aire en el mundo

2. Aspira, pero con filtro

Cuando aspiras tu casa, remueves el polvo y la suciedad del suelo y otras superficies. La aspiradora succiona la mayoría del polvo pero gran parte de ese polvo vuelve al aire a través del filtro de escape del motor, lo que contamina el aire y agrava las alergias. Es posible que detectes algunas de las partículas de polvo más grandes flotando en el aire después de aspirar. Pero son las partículas realmente pequeñas e invisibles para el ojo humano las que pueden causar serios problemas. 

Para evitar este inconveniente es aconsejable elegir aspiradoras con filtro HEPA (siglas de » [filtro] de partículas de alta eficiencia») que atrapa hasta las partículas más pequeñas (0.3µm) e impide que sean liberadas nuevamente desde el contenedor de polvo. 

PLANTAS PARA LIMPIAR EL AIRE EN CASA

3. Coloca plantas de interior

Las plantas de interior pueden reducir una amplia variedad de contaminantes de interior, según diversos estudios.

Los principales contaminantes presentes en el aire interior son compuestos orgánicos volátiles totales (COVT) procedentes de productos  de limpieza, desinfectantes, ambientadores, etc., monóxido de carbono (CO) y dióxido de carbono (CO2). De estos tres contaminantes la concentración de COVT es hasta 10 veces más alta que al aire libre. Los COVT en interiores son emitidos por una amplia gama de productos que se cuentan por miles. Incluso algo tan aparentemente inocuo como una alfombra nueva es probable que emita gas de formaldehído.

Plantas como el pothos, la cinta o la palma areca han mostrado efectividad para reducir  compuestos orgánicos volátiles (COV), monóxido de carbono y dióxido de carbono y representan un medio económico y eficiente para contrarrestar la contaminación del aire interior.

4. Enciende el aire acondicionado 

Si tienes aire acondicionado ya tienes un sistema de filtración de aire para tus habitaciones. El aire acondicionado extrae el aire de tu casa, lo enfría y lo bombea de nuevo al interior. La mayoría de los sistemas tienen un filtro que debes cambiar regularmente, que puede atrapar partículas mientras está en funcionamiento. Cuanto más a menudo lo cambies, mejor. Infórmate de qué tipo de sistema de aire acondicionado tienes y cuáles son las recomendaciones del fabricante para cambiar los filtros.

5. Usa productos de limpieza no tóxicos

Muchos productos de limpieza contienen químicos tóxicos que irritan la garganta y los pulmones. Si no tienes posibilidad de elección, abre las ventanas mientras los utilizas. Pero como una opción más ecológica, considera hacer tus propios productos de limpieza domésticos utilizando ingredientes como vinagre, bicarbonato de sodio, agua oxigenada, zumo de limón o aceites esenciales.

6. Ventila los muebles nuevos

Cuando compres un sofá nuevo, un colchón o una estantería emitirán compuestos orgánicos volatiles (COV), de manera más intensa al principio y luego disminuirán. Para reducir el impacto ventila la habitación tanto como sea posible para permitir que los COV escapen. Si puedes, mantenlo en el trastero o en una habitación que no uses durante una semana, si no puedes, deja la ventana de esa habitación abierta la mayor parte del día durante los primeros meses.

Los COV son sustancias químicas que permanecen en el aire y están en todas partes en nuestros hogares. Los COV como el tolueno y el benceno se encuentran en productos como pegamentos, pinturas, telas, materiales de construcción y más.

7. Usa un purificador de aire

Un filtro de aire portátil puede ser un complemento eficaz a la ventilación. La mayoría de los filtros están diseñados para filtrar partículas o gases. Si deseas filtrar las partículas y los gases, hay purificadores de aire que contienen dos filtros, uno para partículas y otro, usualmente de carbón activado, para gases. Y recuerda que todos los filtros necesitan ser reemplazados aproximadamente cada 6 meses. Si un filtro está sucio y sobrecargado no funcionará bien.

Para filtrar partículas, elige un filtro de aire portátil que tenga una tasa de suministro de aire limpio (CADR) acorde con el tamaño de la habitación o área en la que lo usarás. Por ejemplo, para una habitación de 28-30 m2 necesitarás un mínimo de 195 CADR y para una más pequeña, por ejemplo, en torno a 10 m2, necesitarás que el filtro tenga un índice CADR de al menos 65, según informa la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

Evita los filtros con ionizadores (los reconocerás porque no usan ventilador, a diferencia de los purificadores de aire que usan filtros HEPA) y otros filtros que producen ozono. El ozono irrita los pulmones.

8. Deshazte de los hongos

El moho se puede encontrar en casi cualquier lugar siempre que haya humedad presente y a veces está tan escondido que no es fácil de detectar. Hay hongos que pueden crecer en la madera, en el papel o en las alfombras.

Para eliminar el hongo tienes que reducir la humedad interior a 30-60%. Para ello ventila bien el baño y otras fuentes generadoras de humedad. Usa extractores de aire al cocinar, enciende el aire acondicionado y aumenta la ventilación de la casa.

Evita la condensación en las ventanas bajando las persianas por la noche, te ayudará a evitar la aparición de hongos.

9. Quítate los zapatos al entrar

La suciedad exterior puede acarrear algunas sustancias realmente desagradables: pesticidas, hongos, polen, bacterias o heces, por ejemplo. Cuando entres en tu casa quítate los zapatos cuanto antes, para evitar dispersar la suciedad que podría estar en la parte inferior de tus zapatos. Ayudará a mantener tu aire más limpio, sin mencionar tus suelos.


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